El tiroteo dejó cuatro víctimas mortales
El 15 de octubre de 2026, un adolescente armado atacó Silver Rail Elementary, en Bend, Oregón. Murieron tres niños de 5, 8 y 11 años y la maestra Megan Lambert, de 25 años. Las cuatro víctimas estaban en un aula de educación especial. Un niño de 7 años y otra maestra resultaron heridos.
La policía identificó al sospechoso como Griffin J. John II, de 16 años, quien había asistido anteriormente a Silver Rail y había sido estudiante de educación especial. Un padre que pasaba por la escuela persiguió al agresor dentro del plantel y le disparó; el joven murió. Una maestra del aula también trató de detenerlo y resultó herida.
El agresor ingresó por una entrada lateral cerrada, tras disparar contra los paneles de vidrio de las puertas. Luego entró en el aula más cercana, a la izquierda del acceso, donde abrió fuego. Las autoridades describieron que la cerca perimetral y las puertas cerradas retrasaron su entrada, aunque no impidieron que accediera al edificio.
La policía indicó que el arma utilizada era una escopeta de acción de bombeo que pertenecía a la madre del adolescente. Según las autoridades, ella la había comprado alrededor del cumpleaños del joven, en agosto. La investigación también examinaba cómo tuvo acceso al arma.
La mayoría de las escuelas reabrió seis días después
La mayoría de las escuelas de Bend-La Pine Schools reanudó clases el miércoles 21 de octubre de 2026, seis días después del tiroteo. Silver Rail Elementary continuó cerrada sin una fecha anunciada para reabrir. El distrito dijo a las familias que el regreso se centraría en recuperar rutinas y ofrecer apoyo a quienes lo necesitaran.
La vuelta no fue igual para todas las familias. Algunos padres enviaron a sus hijos; otros decidieron esperar a que hubiera cambios de seguridad. Una madre de una estudiante de 10 años dijo que no la enviaría hasta que se introdujeran modificaciones. Otra madre expresó temor, pero optó por que su hijo regresara.
El distrito dispuso consejería adicional para estudiantes y personal. En Pacific Crest Middle School también había consejeros y maestros suplentes disponibles para apoyar al personal que necesitara ayuda o un descanso. El superintendente Steven Cook dijo que el distrito conversaba con familias y empleados sobre los próximos pasos para Silver Rail, incluida la posibilidad de que sus estudiantes regresen a ese campus.
Presencia policial y reclamos de seguridad
La policía estuvo presente durante el regreso a clases, pero las descripciones del despliegue variaron. Una portavoz policial dijo que habría un oficial en cada escuela al comienzo y al final de cada jornada durante esa semana. Otra información local indicó que había oficiales en los 33 planteles y que permanecerían al menos hasta el final de la semana. El distrito también anunció presencia policial adicional en los campus.
Un padre de Silver Rail inició una petición para pedir oficiales de recursos escolares en cada plantel, evaluaciones periódicas de seguridad y un comité de seguridad con participación de padres. La siguiente reunión de la junta escolar estaba prevista para el 10 de noviembre. Algunas familias también expresaron inquietud sobre si el regreso a las rutinas debía ocurrir tan pronto.
En Oregón, las escuelas deben mantener planes de seguridad que incluyan respuestas a emergencias, como evacuaciones y confinamientos, y realizar simulacros específicos. Sin embargo, las normas estatales no exigen detectores de metales, una sola entrada segura ni un oficial de recursos escolares en cada escuela. Una ley estatal de 2025 requiere que los órganos escolares consideren instalar alarmas de pánico, pero no obliga a instalarlas.
Bend-La Pine Schools había invertido en entradas controladas, cerraduras, cercas y cámaras, y tenía protocolos de confinamiento y simulacros. El distrito dijo que revisaría sus medidas de seguridad tras el ataque. En Silver Rail, el agresor entró por una puerta lateral cerrada, pese a que el acceso principal tenía un vestíbulo de seguridad.