El atacante y las víctimas
El tiroteo ocurrió en Silver Rail Elementary, en Bend, Oregón. La policía identificó al atacante como Griffin J. John II, de 16 años. Había sido alumno de la escuela, pero no estaba matriculado en el distrito escolar cuando ocurrió el ataque, según el jefe policial y las autoridades escolares. El tiroteo tuvo lugar en un aula y las autoridades dijeron que las víctimas recibieron disparos allí.
Murieron tres alumnos de 5, 8 y 11 años y Megan Lambert, una docente de 25 años. Un estudiante de 7 años y una docente de 54 años resultaron heridos y fueron hospitalizados. El jefe policial describió las lesiones de ambos como graves; la docente que forcejeó con el atacante no resultó herida.
La secuencia del ataque y la intervención de dos personas
Según la reconstrucción policial, el atacante disparó contra una camioneta fuera de la escuela y sus disparos alcanzaron el vehículo. Después llegó al edificio y disparó contra unas puertas cerradas para entrar. Un conductor que presenció el primer episodio llamó a emergencias; no resultó herido.
Una docente arrojó su teléfono al atacante y se abalanzó sobre él para intentar quitarle la escopeta. Kaylub Giamanco, de 36 años, vio al atacante dirigirse hacia la escuela. Entró al edificio con una pistola y lo encontró forcejeando con la docente; entonces disparó varias veces contra él. Giamanco es padre de dos alumnas de Silver Rail. El sospechoso murió en el lugar.
La policía informó que la primera llamada de emergencia llegó poco antes de la 1 p. m. y que los agentes arribaron pocos minutos después. El jefe policial dijo que el atacante efectuó hasta 15 disparos en el aula y que llevaba alrededor de 44 cartuchos sin usar cuando murió.
Investigación abierta
Las autoridades dijeron que el motivo del ataque no estaba determinado y que seguían investigando cómo Griffin obtuvo el arma. La identificaron como una escopeta de acción de bombeo y calibre 12. La policía no confirmó que la hubiera comprado su madre, una versión atribuida en algunas referencias a fuentes policiales no identificadas.
La policía y los investigadores ejecutaron órdenes de registro y continuaban examinando pruebas y entrevistando a personas para esclarecer el motivo y la procedencia del arma. El distrito escolar canceló las clases y otras actividades al día siguiente del ataque. Familias y residentes se reunieron cerca de la escuela para recordar a las víctimas.