Alcance y resultado de la evaluación de ecosistemas
La primera evaluación mundial de arrecifes de coral de la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) examinó ecosistemas de aguas cálidas y poco profundas. El análisis abarca 127 ecorregiones tropicales y subtropicales y 188,362 kilómetros cuadrados de arrecifes en todo el mundo.
La UICN clasificó 96% de los ecosistemas evaluados en la categoría «En peligro crítico», el nivel más alto de amenaza de su escala. La evaluación combina observaciones históricas y condiciones actuales con proyecciones futuras del calentamiento oceánico; el riesgo de colapso para 2075 es una proyección, no la afirmación de que los arrecifes desaparecerán en esa fecha.
Entre los sistemas incluidos en esa categoría están la Gran Barrera de Coral de Australia, el Triángulo de Coral del Pacífico occidental y el sudeste asiático, el Sistema Arrecifal Mesoamericano y los arrecifes del mar Rojo. La evaluación reúne arrecifes de más de 80 países y territorios.
Qué significa el colapso de un arrecife
La UICN describe el colapso ecológico como la pérdida de las características que definen al arrecife: los corales duros desaparecen casi por completo y pasan a predominar algas, escombros y esponjas. El ecosistema deja entonces de sostener una vida marina diversa y se alteran redes tróficas que abarcan desde invertebrados hasta peces y grandes depredadores.
El estrés térmico derivado del cambio climático es la amenaza más constante identificada para el declive de los arrecifes. El calentamiento del océano y las olas de calor marinas favorecen episodios de blanqueamiento y mortalidad coralina. La UICN también señala presiones locales, entre ellas la sobrepesca de grupos de peces clave, la contaminación y el desarrollo costero.
Riesgo proyectado y cambios observados
La clasificación cambia cuando se excluyen las proyecciones climáticas futuras. Si se consideran únicamente los cambios observados durante los últimos 50 años, 24% de los ecosistemas evaluados quedaría en peligro crítico, frente al 96% calculado al incorporar las proyecciones. La comparación muestra cómo influye el calentamiento futuro en la evaluación, pero no garantiza la recuperación de los arrecifes.
La UICN indicó que cuatro de las 127 ecorregiones tienen datos insuficientes para clasificarse. Además, las Islas Galápagos Occidentales ya están registradas como colapsadas desde el fenómeno de El Niño de 1982-1983. Estas excepciones forman parte del contexto para interpretar el resultado global.
La organización plantea reducir las emisiones, reforzar la protección y restauración de los arrecifes, mantener limpias las aguas costeras y promover prácticas de pesca sostenibles. También señala que aliviar las presiones locales puede mejorar las posibilidades de supervivencia de los ecosistemas, aunque no sustituye la acción frente al calentamiento oceánico.
Una evaluación complementaria de especies de coral
Además del análisis de ecosistemas, la UICN reevaluó el estado de 892 especies de corales constructores de arrecifes incluidas en su Lista Roja de Especies Amenazadas. La organización determinó que 44% de esas especies está bajo amenaza de extinción.
Las dos evaluaciones miden riesgos distintos: una considera la posibilidad de perder especies individuales de coral y la otra, el riesgo de perder arrecifes como ecosistemas funcionales.