El juez negó la libertad bajo fianza
El juez federal Dustin Howell negó la libertad bajo fianza a Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, durante una audiencia del 30 de septiembre de 2026 en Austin. Garcés Pérez enfrenta un cargo federal de agresión, resistencia u obstrucción a un agente federal. Si fuera declarado culpable, podría afrontar una pena máxima de 20 años de prisión.
La fiscalía pidió que siguiera detenido y sostuvo que existía riesgo de fuga. Según KUT, Howell estuvo de acuerdo con que Garcés Pérez representaba ese riesgo, pero no con el argumento de la fiscalía de que fuera un peligro para la comunidad. KUT informó que, en lugar de regresar al centro de detención de ICE en el sur de Texas, permanecería bajo custodia federal vinculada al tribunal.
Las imágenes registran parte de la detención
La detención que dio lugar al caso ocurrió el 20 de septiembre de 2026 en Austin, donde Garcés Pérez trabajaba como repartidor. En la audiencia se presentaron imágenes de la detención y de una persecución posterior por calles residenciales. En el video de la parada, Garcés Pérez entrega su licencia por una abertura de la ventanilla y pregunta en español si puede estacionar para que un familiar recoja el automóvil. Después de que los agentes le pidieran varias veces que saliera, se marcha en el vehículo.
El disparo no aparece en los videos descritos por las fuentes. El agente que disparó no llevaba cámara corporal; otro agente tenía una, pero la apagó durante la persecución. KUT informó que la cámara había registrado parte de la parada y que el agente la apagó después de perder de vista a su compañero y a Garcés Pérez.
La acusación y la versión de Garcés Pérez
La acusación, según los relatos de la denuncia recogidos por varios medios, sostiene que el espejo lateral del automóvil golpeó a un agente durante la parada y que Garcés Pérez intentó golpear con el vehículo a un agente al final de la persecución. La defensa cuestionó que se hubiera demostrado el contacto con el espejo. En la audiencia, el investigador federal que firmó la denuncia no pudo confirmar si el agente había sido golpeado y dijo que no lo había entrevistado directamente.
Garcés Pérez contó a un investigador que un vehículo policial chocó contra el suyo antes del disparo. Las fuentes describen versiones atribuidas y no establecen de manera concluyente qué ocurrió en los momentos previos al tiroteo.
La comparecencia y la atención médica
Garcés Pérez compareció en silla de ruedas y con un cabestrillo. Sus abogados afirmaron que aún tenía una bala alojada en la espalda y que necesitaba atención médica. Esas afirmaciones sobre su estado se atribuyen a sus representantes legales.