Hochul cuestiona la gestión inicial del caso
El 2 de octubre de 2026, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, cuestionó la actuación inicial de la policía de la Universidad Cornell y de la fiscalía del condado de Tompkins ante una denuncia de agresión sexual presentada por una exestudiante. Hochul dijo que, según la información que había conocido, la denunciante había afirmado estar «100 % segura» de que había sido violada y que esas palabras no aparecían en el relato que la policía universitaria remitió a los fiscales. La gobernadora también criticó que la fiscalía no la entrevistara directamente.
El jueves 1 de octubre, Hochul designó a la fiscal general estatal Letitia James como fiscal especial para hacerse cargo de la investigación penal. James dijo que su oficina revisaría los hechos, reuniría pruebas y entrevistaría a testigos, y que impulsaría procesos si la evidencia lo justificaba. Describió la pesquisa como una investigación criminal activa y afirmó que, aunque su oficina tenía límites sobre lo que podía compartir, ofrecería información cuando estuviera disponible. Añadió que una investigación de esta naturaleza tomaría tiempo.
Una denuncia de 2024 y una investigación reabierta
La denuncia se refiere a una presunta agresión sexual que, según la exestudiante, ocurrió en octubre de 2024 en la casa de la fraternidad Chi Phi, en Cornell. La mujer, identificada como Jane Doe en documentos judiciales, informó del incidente a la policía universitaria en noviembre de ese año.
En septiembre de 2026 presentó una demanda civil contra Cornell y siete miembros actuales o antiguos de la fraternidad. Las acusaciones de esa demanda no constituyen una determinación penal. El fiscal del condado, Matthew Van Houten, anunció el 28 de septiembre que reabría la investigación y que llevaría el caso ante un gran jurado para que considerara posibles cargos. Al 2 de octubre no se habían presentado cargos criminales.
Las autoridades ofrecen versiones sobre la información remitida
Hochul sostuvo que los fiscales no recibieron un relato completo de lo que la denunciante había contado a la policía universitaria. Van Houten, por su parte, dijo que su oficina no recibió de la universidad el panorama completo y que cooperaría con James. Cornell manifestó su respaldo a la designación de una fiscal especial y a una revisión externa independiente de su actuación.
James dijo que la investigación penal se centraría en los hechos y que, en ese momento, no se enfocaría en la actuación del fiscal del condado. Las declaraciones disponibles no establecen qué información recibió cada autoridad ni resuelven la discrepancia sobre el material remitido.
La gobernadora pide revisar la ley sobre consentimiento
Hochul también pidió cambiar la legislación estatal para que el consumo voluntario de alcohol o drogas no impida considerar si una persona estaba demasiado intoxicada para consentir. Dijo que trabajaría con la Legislatura de Nueva York para impulsar el cambio. Se trataba de una propuesta: la información disponible no indica que la reforma ya hubiera sido aprobada.