Un compromiso de largo plazo, todavía condicionado
El Departamento de Guerra y Lockheed Martin anunciaron el 22 de octubre de 2026 un marco de diez años para producir al menos 850 F-35 destinados a Estados Unidos. La propuesta cubre las próximas etapas de producción del avión, pero no equivale todavía a una orden de compra definitiva.
La formalización depende de que el Congreso conceda la autorización para compras plurianuales y asigne los fondos. Una vez cumplidas esas condiciones, el programa y la compañía deberán cerrar los términos, los precios y los calendarios mediante contratos formales. El valor total del marco no se ha fijado públicamente.
Producción, repuestos y mantenimiento
El marco combina la fabricación de aeronaves con elementos de apoyo: repuestos iniciales, kits de modificación y mantenimiento. La estructura contempla pedidos de clientes internacionales junto con la producción estadounidense, con un ritmo total previsto de 156 aviones al año; esa cifra no corresponde exclusivamente a las unidades de Estados Unidos.
Lockheed Martin se comprometió a financiar al menos $7,000 millones en iniciativas que respalden el programa. El planteamiento busca dar mayor previsibilidad a las compras y a la cadena de suministro, además de facilitar la planificación de repuestos y reparaciones. Los beneficios de costos y disponibilidad descritos por las partes son objetivos esperados, no resultados ya demostrados.
Qué cambia si el Congreso lo autoriza
El esquema ampliaría el horizonte de planificación frente a compromisos de producción más cortos: una demanda prevista por una década podría permitir compras de materiales en mayores volúmenes y más tiempo para que proveedores inviertan en capacidad. El gobierno y la empresa presentan esa previsibilidad como una vía para reducir cuellos de botella y mejorar el mantenimiento de la flota, pero el acuerdo aún debe superar la etapa presupuestaria y contractual.
El alcance internacional también es relevante: el programa prevé mantener pedidos de clientes fuera de Estados Unidos dentro del ritmo anual total. Por eso, la cifra de 850 identifica el mínimo correspondiente a Estados Unidos, mientras que las unidades internacionales se sumarían según sus propios pedidos y no están incluidas como una cantidad fija en esa cifra.