Qué se puso a prueba
El Youth AI Safety Institute, integrado en Common Sense Media, calificó ChatGPT for Teens como un «riesgo inaceptable» para menores de 18 años y pidió a OpenAI frenar su promoción y mantener a los menores fuera del servicio hasta que ofrezca una experiencia más segura. La evaluación examinó más de 4.000 consultas realizadas desde cuentas configuradas para adolescentes de 13 a 17 años, antes y después del lanzamiento de la modalidad. Un grupo de expertos revisó las respuestas del chatbot.
Las pruebas se realizaron en Estados Unidos con cuentas basadas en el área de la bahía de San Francisco. OpenAI presentó ChatGPT for Teens en agosto de 2026 con límites para conversaciones sobre temas sensibles y controles parentales. Entre las funciones anunciadas figuraban fijar horarios de uso y recibir avisos ante señales de comportamiento de alto riesgo.
Alertas y respuestas ante crisis
Los evaluadores mantuvieron conversaciones sobre suicidio, autolesiones y trastornos alimentarios en más de una docena de cuentas nuevas registradas para adolescentes de 13 a 17 años. Algunos intercambios llegaron a durar hasta una hora. En las pruebas se observaron conversaciones de riesgo que no generaron alertas para los padres vinculados; tras intercambios peligrosos prolongados, el informe describe que solo se enviaron unas pocas notificaciones. Estos resultados corresponden a los escenarios ensayados, no a una medición de todas las conversaciones reales del servicio.
La revisión clínica encontró que buena parte de las respuestas ante crisis era adecuada, pero que muchas conversaciones en las que correspondía orientar al adolescente hacia ayuda profesional no terminaron en una derivación. El informe, por tanto, distinguió entre la calidad de algunas respuestas y la falta de consistencia al recomendar apoyo especializado.
Resultados desiguales
La evaluación no concluyó que todas las protecciones fallaran: el rechazo a participar en juegos de rol sexuales explícitos sí funcionó en las pruebas. En cambio, identificó medidas que no alcanzaron lo anunciado o que podían eludirse con facilidad, entre ellas algunas restricciones vinculadas al modo de estudio.
La activación de los controles, en disputa
OpenAI cuestionó las conclusiones y afirmó que gran parte de las pruebas podría haberse realizado antes de que terminara la activación de los controles parentales. Common Sense Media respondió que había confirmado previamente que ciertas funciones ya estaban disponibles. La organización añadió que OpenAI comunicó después que la vinculación de cuentas podía tardar varias horas y que algunas cuentas de prueba, pese a llevar más tiempo vinculadas, tampoco recibieron avisos.
Alcance y contexto
La evaluación describe resultados obtenidos en pruebas controladas, mientras que la empresa disputa si las cuentas estaban en condiciones comparables a las de un uso ordinario. El Youth AI Safety Institute recibe parte de su financiación de la industria, incluida OpenAI Foundation. La organización indicó que OpenAI revisó un borrador para comprobar su precisión factual, pero no intervino en las conclusiones.