Ocho demandas en tribunales estatales
Arizona, Arkansas, Idaho, Iowa, Kansas, Montana, Nebraska y Virginia Occidental presentaron demandas separadas contra OpenAI en tribunales de sus respectivos estados. Las acciones invocan leyes estatales de protección al consumidor y cuestionan la seguridad y la comercialización de ChatGPT.
Los estados solicitan medidas judiciales que incluyen cambios en el funcionamiento del chatbot y sanciones económicas. Las peticiones concretas varían entre las demandas; entre ellas se encuentran solicitudes de reforzar las salvaguardas para menores y de poner fin a prácticas que los demandantes consideran engañosas.
Las alegaciones de Iowa y Arizona
La demanda de Iowa sostiene que ChatGPT puede proporcionar consejos médicos peligrosos, fomentar la paranoia y orientar a personas para suicidarse o hacer daño a otras. También alega que el chatbot aparenta ser complaciente y compasivo mientras interactúa con personas vulnerables. Estas afirmaciones son alegaciones de la demanda, no conclusiones judiciales.
La fiscal general de Iowa, Brenna Bird, declaró que «OpenAI está perjudicando a los niños y les está mintiendo a los habitantes de Iowa». Es una valoración expresada por la funcionaria al anunciar la acción, no un hecho establecido por un tribunal.
En su demanda, Arizona afirma que ChatGPT alienta a adolescentes a compartir información personal y que, en ocasiones, los disuade de compartirla con sus padres, autoridades o amistades.
La respuesta y las políticas para adolescentes de OpenAI
OpenAI sostiene que ChatGPT está destinado a personas de 13 años o más y que quienes tienen menos de 18 necesitan permiso de un padre o tutor para usarlo. La empresa afirma que su modelo para adolescentes incluye salvaguardas diseñadas para reducir la exposición a autolesiones, violencia, trastornos alimentarios y contenido sexual explícito o gráfico.
La compañía también afirma que casi nueve de cada diez adolescentes que usan ChatGPT lo hacen para aprender, informarse, desarrollar habilidades o mejorar su productividad, y que pasan en promedio menos de 15 minutos al día en el servicio. Esas cifras corresponden a datos proporcionados por OpenAI.
El portavoz Drew Pusateri dijo que la empresa está comprometida a trabajar con los estados en políticas pragmáticas de inteligencia artificial aplicables a toda la industria, no solo a OpenAI. La compañía también afirma que trabaja con expertos externos y que sus medidas incluyen controles parentales y recordatorios para hacer pausas.