Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
En contexto
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es una organización internacional de membresía dedicada a la conservación de la naturaleza. Fundada en 1948, reúne a Estados y organismos públicos, organizaciones de la sociedad civil y especialistas. Su labor combina conocimiento científico, asesoramiento, proyectos de campo y espacios de cooperación para apoyar políticas y prácticas de conservación.
Origen y evolución
La UICN se creó en octubre de 1948 tras una conferencia internacional celebrada en Fontainebleau, Francia, con el nombre de Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza. En 1956 adoptó el nombre Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de sus Recursos Naturales; posteriormente utilizó también la denominación Unión Mundial para la Naturaleza y, desde 2008, volvió a su nombre actual.
Su sede está en Suiza. La historia de la organización combina la conservación con el desarrollo de instrumentos de conocimiento y cooperación: entre sus herramientas se encuentran la Lista Roja de Especies Amenazadas y la Lista Roja de Ecosistemas.
Actividad y organización
La misión de la UICN es influir, alentar y apoyar a las sociedades para conservar la integridad y diversidad de la naturaleza y promover un uso de los recursos naturales que sea equitativo y ecológicamente sostenible. Para ello apoya la investigación científica, desarrolla proyectos de campo y reúne a gobiernos, organizaciones no gubernamentales, organismos internacionales, empresas y otros actores para elaborar políticas, leyes y buenas prácticas.
La Unión integra organizaciones miembros, comisiones de especialistas y una secretaría profesional. Sus miembros participan en la definición de prioridades y programas; en el Congreso Mundial de la Naturaleza, que se celebra cada cuatro años, debaten y votan propuestas y fijan orientaciones para el trabajo de la organización.
Ámbito y relevancia
La UICN trabaja a escala internacional y conecta a miembros y expertos de distintos países. Sus evaluaciones, herramientas y recomendaciones sirven de referencia para la conservación de especies, ecosistemas y áreas protegidas, y su estructura facilita la cooperación entre sectores públicos, científicos y sociales.
La organización no sustituye a los gobiernos ni a los acuerdos internacionales: aporta conocimiento, asesoramiento y un espacio de deliberación. Las cifras de miembros, especialistas y personal varían según la fecha y el documento; por ello no se presentan aquí como datos permanentes.
