La fuga y las primeras medidas
Un tanque en las instalaciones de MC Tank Terminal, en Toledo, sufrió una explosión y comenzó a liberar su contenido alrededor de las 9:30 p.m. del martes 20 de octubre de 2026. La sustancia identificada fue metacrilato de glicidilo, un químico industrial utilizado en plásticos, pinturas y recubrimientos. En las primeras declaraciones, las autoridades dijeron que no conocían la causa del incidente; después, la Ohio EPA atribuyó la liberación a un error durante la transferencia del material, sin detallar cómo ocurrió.
Un ayudante del sheriff del condado de Lucas que respondió al incidente resultó herido y se trasladó por sus propios medios a un hospital. La información disponible no detalló inicialmente su estado de salud. La niebla densa dificultó la visibilidad y retrasó el uso de drones para vigilar el lugar.
Órdenes de evacuación y refugio
La ciudad ordenó evacuar a quienes vivían o trabajaban dentro de un radio de una milla del sitio. El alcalde Wade Kapszukiewicz dijo que casi 1,000 residentes estaban dentro de esa zona y que todos la habían abandonado para la mañana del miércoles. Para el área exterior, dentro de un radio de tres millas, se indicó a los residentes que permanecieran bajo techo, cerraran puertas y ventanas y limitaran la entrada de aire exterior.
La orden de refugio alcanzó comunidades al otro lado de la frontera estatal, en Michigan, mientras que la zona de evacuación quedó en Ohio. En Toledo se habilitaron refugios en una escuela primaria y en un estacionamiento con apoyo de autobuses y organizaciones de emergencia. Algunas escuelas del área cerraron o retrasaron su apertura.
Riesgos, manejo del tanque y evolución posterior
La empresa indicó que el tanque contenía metacrilato de glicidilo, que permanece líquido dentro del depósito y se convierte en gas al liberarse. Según el alcalde, el tanque tenía capacidad para 5,500 galones. Durante las primeras horas persistía la preocupación de que pudiera producirse otra explosión, por lo que los equipos de emergencia y de materiales peligrosos no se acercaron al tanque. Las autoridades optaron por dejar que el químico siguiera venteando, al considerar que intentar detener la liberación podía ser más peligroso.
Más tarde, Kapszukiewicz dijo que la situación estaba mejorando, que el tanque estaba casi terminado de ventear y que los drones mostraban una disminución de su temperatura y de la columna de vapor. También afirmó que, con la información disponible en ese momento, no había evidencia de una amenaza de salud a largo plazo; esa declaración reflejaba su evaluación entonces y no una conclusión definitiva sobre los efectos sanitarios.
La Ohio EPA atribuyó la fuga a un error durante la transferencia del material, sin explicar el mecanismo ni establecer una causa técnica concluyente.
Síntomas reportados y recomendaciones
Las autoridades sanitarias dijeron que el contacto con el metacrilato de glicidilo puede causar irritación o sensación de ardor en los ojos, la nariz, la boca y la piel. Una exposición excesiva también puede provocar dolor de cabeza, mareo, cansancio, náuseas y vómitos. Se reportaron irritaciones en los ojos y la garganta, mientras continuaban las pruebas para determinar la concentración del químico en el aire.
Las recomendaciones incluyeron cerrar las ventanas, ducharse o enjuagarse si hubo contacto y consultar a un profesional médico si aparecen síntomas. Para quienes estuvieran bajo la orden de refugio, también se indicó mantener puertas y ventanas cerradas y apagar los sistemas de ventilación que introdujeran aire del exterior.