Vientos fuertes y avisos de peligro de incendio
Los vientos de Santa Ana, cálidos, secos y procedentes del noreste, estaban previstos desde el miércoles 14 de octubre, con un fortalecimiento el jueves. El periodo de mayor intensidad se esperaba entre la tarde del jueves 15 y la del viernes 16, antes de que el viento empezara a debilitarse durante el fin de semana. En sectores montañosos de los condados de Los Ángeles y Ventura se pronosticaban vientos sostenidos de 20 a 40 millas por hora, con ráfagas de 50 a 70 mph. Para partes de las montañas de Santa Lucía, en el condado de San Luis Obispo, se anticipaban condiciones críticas de fuego, aunque breves.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos de bandera roja para zonas del centro y norte de California desde el jueves hasta la mañana del viernes, y para áreas montañosas de Los Ángeles y Ventura desde el jueves hasta la noche del viernes. La advertencia indica que las condiciones meteorológicas pueden favorecer la rápida propagación de cualquier incendio que se inicie. En el norte, algunas comunidades de Sierra Nevada y sus estribaciones ya registraban desde la noche del miércoles fuertes vientos, temperaturas elevadas y baja humedad.
Cortes preventivos y riesgo para el suministro
Pacific Gas and Electric Company había notificado a 88.000 clientes de 29 condados que podía cortar preventivamente la electricidad si el viento amenazaba con derribar líneas energizadas. La empresa indicó que los cortes previstos habían empezado para algunos clientes el miércoles por la noche y que las interrupciones podían prolongarse hasta la tarde del sábado, desde la costa central hasta zonas de Sierra Nevada.
Southern California Edison también evaluaba interrupciones preventivas en partes del sur del estado. Su panel incluía áreas de los condados de Kern, Los Ángeles, Santa Bárbara, Tulare y Ventura; las cifras publicadas cambiaron entre actualizaciones y no permiten establecer aquí un total único. La finalidad de estos cortes es reducir la posibilidad de que líneas dañadas por el viento provoquen un incendio. Las autoridades del condado de Los Ángeles advirtieron además que un corte puede afectar comunicaciones, semáforos y equipos médicos que dependen de electricidad.
Preparativos de los servicios de emergencia
En Los Ángeles, la alcaldesa Karen Bass dijo que había ordenado reforzar el despliegue de personal y equipos del departamento de bomberos, que también solicitó apoyo a la oficina estatal de emergencias. El condado anunció personal adicional y recursos terrestres y aéreos, además de activar su centro de operaciones de emergencia y el centro de información conjunta desde el jueves por la mañana para coordinar la respuesta y las comunicaciones públicas.
El Gobierno de California comunicó que CAL FIRE y la Oficina de Servicios de Emergencia preposicionarían bomberos, motores, aeronaves y otros equipos en zonas de riesgo. Los recursos estatales comenzarían a desplegarse el jueves 15 de octubre y permanecerían asignados hasta el domingo 18. También se anunció un protocolo coordinado de cierre de parques en las montañas de Santa Mónica durante las alertas de bandera roja, con aplicación prevista por primera vez el jueves; el acceso dependería de las condiciones y del lugar.
Un riesgo localizado, distinto al de enero de 2025
El antecedente de enero de 2025 mantiene la atención sobre la región: los incendios de Palisades y Eaton dejaron decenas de víctimas mortales y graves daños en Los Ángeles y Altadena. Sin embargo, el pronóstico descrito para este episodio no era equivalente. La meteoróloga del Servicio Meteorológico Nacional señaló que los vientos previstos serían menos intensos que los registrados durante aquellos incendios, y el análisis meteorológico situó el riesgo más alto en zonas secas, especialmente en partes del oeste del área metropolitana de Los Ángeles y en los condados de Ventura y Santa Bárbara.
La distribución de la lluvia reciente también era desigual: algunas áreas al este de la autopista 405 recibieron precipitaciones, mientras que partes del oeste permanecieron mucho más secas. Esa diferencia contribuye a que la amenaza no sea uniforme. Las autoridades pidieron a los residentes que revisaran sus planes de emergencia, mantuvieran despejadas las vías de acceso y siguieran las alertas locales; el aviso meteorológico, por sí solo, no significa que se haya declarado una evacuación.