La apelación anuló la pena, no la condena
La Corte de Apelaciones de Arizona anuló la pena de 10,5 años de prisión impuesta a Gabriel Paul Horcasitas y ordenó que vuelva a ser sentenciado. La condena por homicidio involuntario se mantiene: la apelación modificó la pena, no el veredicto de culpabilidad.
El caso se refiere a la muerte a tiros de Christopher Pelkey durante un incidente vial en Chandler, Arizona, en 2021. Horcasitas fue condenado por el homicidio involuntario; la nueva decisión judicial dispone que se determine otra vez el castigo.
Una recreación presentada en la audiencia de sentencia
El video se reprodujo durante la audiencia de sentencia de mayo de 2025, como parte de las declaraciones sobre el impacto de la muerte. La familia de Pelkey utilizó inteligencia artificial para recrear su imagen y darle voz; no era una grabación de la víctima pronunciando esas palabras.
Stacey Wales, hermana de Pelkey, impulsó la idea de que su hermano hablara en la audiencia. La recreación expresó perdón y planteó que, en otra vida, Pelkey y Horcasitas podrían haber sido amigos. El tribunal señaló que esos pensamientos procedían de la imaginación de la hermana y que el video no documentaba un hecho ni un momento real.
Después de ver el video, el juez de primera instancia, Todd Lang, comentó que le había gustado y que le parecía genuino. También vinculó el perdón expresado en la recreación con el carácter de Pelkey. Esas reacciones formaron parte del contexto que la corte de apelaciones evaluó al revisar la sentencia.
El tribunal cuestionó su fiabilidad y su efecto
La defensa sostuvo que Horcasitas no tuvo una oportunidad significativa de refutar el contenido del video y que su uso afectó las garantías del debido proceso. La parte acusadora defendió que la recreación reflejaba el carácter de Pelkey y argumentó que el juez no se había basado en ella para fijar la pena.
La corte de apelaciones concluyó que el video no era fiable y que había perjudicado a Horcasitas hasta hacer fundamentalmente injusto el procedimiento de sentencia. Aunque el expediente no permitía precisar cuánto pesó en el cálculo de la pena, el tribunal consideró que había influido en la decisión.
La opinión también abordó una cuestión que, según el propio tribunal, no había sido resuelta antes en Arizona: la admisibilidad de una representación de una víctima generada con IA como declaración de impacto. La resolución ordenó una nueva sentencia, pero no fijó una fecha para esa audiencia.