El Nobel reconoce su trayectoria
El Comité Noruego del Nobel anunció en Oslo, el 9 de octubre de 2026, que Navi Pillay recibía el Premio Nobel de la Paz. El comité reconoció sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional y presentó la distinción como un recordatorio de la importancia del Estado de derecho para resolver conflictos sin violencia.
Pillay, de 85 años, se encontraba en un foro sobre derecho internacional en Núremberg, Alemania, cuando se enteró de la decisión. Agradeció la ovación de los asistentes y bromeó con la posibilidad de compartir el premio con Donald Trump. También dijo, en tono humorístico, que como abogada y jueza todavía quería verificar que el anuncio fuera cierto.
Una carrera en tribunales y derechos humanos
Pillay comenzó su labor jurídica durante el apartheid en Sudáfrica. Defendió a activistas contra ese régimen y trabajó para que los presos políticos, entre ellos Nelson Mandela, pudieran ejercer sus derechos y acceder a representación legal. En 1995 fue nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica.
Más tarde fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda. En un caso de ese tribunal se estableció que la violación y la violencia sexual podían constituir actos de genocidio y crímenes contra la humanidad.
Entre 2008 y 2014 fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. También ejerció como jueza de la Corte Penal Internacional y, cuando recibió el Nobel, trabajaba como jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia en el caso sobre genocidio iniciado por Gambia contra Myanmar, relacionado con la población rohinyá.
La comisión de la ONU y sus conclusiones sobre Gaza
Pillay presidió la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel, creada en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En septiembre de 2025, la comisión concluyó que las acciones de Israel en Gaza constituían genocidio y que existía intención de destruir a los palestinos de ese territorio.
En su informe, la comisión afirmó que las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes habían cometido cuatro de los actos contemplados en la Convención contra el Genocidio: asesinatos; daños físicos o mentales graves; imposición deliberada de condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción del grupo; y medidas para impedir nacimientos.
La comisión también atribuyó incitación al genocidio a altos cargos israelíes, entre ellos el primer ministro Benjamin Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant. Estas son conclusiones de un órgano investigador: no constituyen una sentencia ni una declaración judicial de culpabilidad. Israel rechazó las conclusiones de la comisión y negó las acusaciones.
El Ministerio de Exteriores israelí condenó la concesión del Nobel a Pillay y calificó el premio de instrumentalización para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel.
El contexto del derecho internacional
El comité vinculó el reconocimiento a la defensa de las instituciones jurídicas internacionales y a la idea de que el Estado de derecho permite resolver conflictos sin recurrir a la violencia. En ese contexto institucional, la administración de Donald Trump había impuesto sanciones a personal de la Corte Penal Internacional. Pillay había trabajado como jueza de ese tribunal.
La dotación y las candidaturas
El premio de 2026 estaba dotado con 12 millones de coronas suecas. El Comité Noruego del Nobel recibió 287 candidaturas para esa edición. La ceremonia de entrega estaba prevista para el 10 de diciembre en Oslo.