Una nueva detención en Londres
El jueves 1 de octubre de 2026, la Policía Antiterrorista del Reino Unido detuvo en Westminster, Londres, a un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní. La detención fue bajo sospecha de preparar actos terroristas vinculados al incidente ocurrido días antes en las inmediaciones de RAF Fairford. Las autoridades no difundieron la identidad del arrestado.
Los agentes registraron dos propiedades en Londres. Además, un ciudadano británico de 26 años fue interrogado, pero no consta entre los detenidos. Con el arresto del británico-iraní, el número de personas detenidas en relación con el caso ascendió a seis, contando a los cinco hombres arrestados previamente cerca de la base.
Los primeros arrestos y el operativo
Los cinco primeros hombres, ciudadanos británicos procedentes de Londres, fueron arrestados durante la madrugada del domingo 27 de septiembre cerca de RAF Fairford. Después quedaron en libertad bajo fianza mientras continuaba la investigación. Esa decisión provocó críticas de altos cargos estadounidenses.
El operativo de seguridad incluyó la evacuación de decenas de residentes de la zona. La Policía informó de que había encontrado gasolina en tres furgonetas vinculadas con los cinco hombres, pero no artefactos explosivos.
La hipótesis iraní sigue sin confirmación policial
Vicki Evans, coordinadora nacional sénior de la Policía Antiterrorista, describió la investigación como compleja y dijo que los equipos examinaban varias líneas, incluida la posible participación de un Estado extranjero. La Policía no confirmó públicamente que ese Estado fuera Irán.
El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que su Gobierno veía indicios sólidos de que Irán había desempeñado algún papel, pero no detalló públicamente las pruebas. Teherán negó cualquier implicación. La posible conexión iraní seguía, por tanto, siendo una atribución política y una línea de investigación, no una conclusión policial confirmada.
Una base británica utilizada por Estados Unidos
RAF Fairford está en Gloucestershire, al oeste de Inglaterra, a unos 160 kilómetros de Londres. La base de la Real Fuerza Aérea británica ha sido utilizada por bombarderos estadounidenses en operaciones contra Irán. Ese uso explica la dimensión internacional del caso, pero no establece por sí mismo quién estuvo detrás del incidente.
El presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio criticaron que los cinco primeros sospechosos quedaran bajo fianza. Burnham defendió la actuación británica y afirmó que las autoridades mantenían contacto con sus homólogos estadounidenses para explicar el desarrollo de la investigación.