Fondo Monetario Internacional
En contexto
El Fondo Monetario Internacional (FMI) es una organización financiera internacional creada para promover la cooperación monetaria y la estabilidad del sistema monetario internacional. Tiene su sede en Washington, D. C., y presta asistencia financiera temporal a países miembros con dificultades de balanza de pagos, además de realizar seguimiento económico y ofrecer asistencia técnica.
Origen y evolución
El FMI fue acordado en la Conferencia de Bretton Woods de 1944 y entró formalmente en existencia el 27 de diciembre de 1945, cuando los primeros 29 países ratificaron su convenio constitutivo. Su creación buscó establecer un marco de cooperación monetaria internacional en la posguerra.
Durante las primeras décadas, el Fondo supervisó el sistema de tipos de cambio de Bretton Woods. Tras la transformación de ese sistema en la década de 1970, su papel se orientó más a atender desequilibrios de balanza de pagos y dificultades financieras internacionales.
Actividad y funcionamiento
El convenio constitutivo establece entre sus fines fomentar la cooperación monetaria internacional, facilitar el comercio, promover la estabilidad cambiaria y contribuir a un sistema multilateral de pagos. También prevé que el Fondo ponga temporalmente recursos a disposición de los países miembros para ayudarles a corregir desequilibrios de balanza de pagos.
El FMI realiza seguimiento de las economías de sus miembros, concede préstamos cuando afrontan problemas de balanza de pagos y proporciona asistencia práctica y técnica. Sus recursos se relacionan con las cuotas aportadas por los miembros; estas también influyen en el poder de voto. La disponibilidad y las condiciones de un préstamo dependen de los mecanismos y decisiones aplicables al caso.
Ámbito y relevancia
El Fondo tiene alcance internacional y su sede está en Washington, D. C. Comparte con el Grupo Banco Mundial su origen en Bretton Woods, pero sus funciones se distinguen: el FMI se centra en la estabilidad monetaria internacional y los desequilibrios externos, mientras que el Banco Mundial orienta buena parte de su labor al financiamiento y al desarrollo de largo plazo.
La relación del FMI con América Latina ha variado según las condiciones económicas, las orientaciones políticas y las ideas predominantes. Un estudio histórico sobre 1944–2015 identifica etapas de acercamiento y de mayor distancia entre el organismo y los países de la región, y analiza la evolución de créditos y condiciones a lo largo de ese periodo.


