Un Nobel por controlar formas moleculares
La Real Academia Sueca de Ciencias anunció el 7 de octubre de 2026 que Henri B. Kagan y Kenso Soai compartirían el Premio Nobel de Química. El reconocimiento fue otorgado por el descubrimiento de efectos no lineales y autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica. La dotación total del premio era de 12 millones de coronas suecas, aproximadamente 1,2 millones de dólares.
Sus aportes abordan cómo controlar qué forma de una molécula se obtiene en una reacción química. El problema es relevante tanto para comprender la quiralidad en la naturaleza como para diseñar procesos de síntesis.
Moléculas espejo, efectos distintos
La quiralidad describe moléculas cuyas dos formas son imágenes especulares que no pueden superponerse, como una mano derecha y una izquierda. Las dos variantes pueden interactuar de manera distinta con otras moléculas. Por ejemplo, las formas especulares de la carvona se asocian con olores diferentes: una recuerda a la menta y la otra al alcaravea.
En los seres vivos suele predominar una de las formas especulares en ciertas moléculas; a este fenómeno se lo llama homoquiralidad. Cómo puede surgir ese predominio ha sido una pregunta de larga data en química. El Comité Nobel señaló que, antes de este logro, solo la vida había conseguido formar una sola de esas formas.
De favorecer una forma a amplificarla
Los descubrimientos reconocidos fueron complementarios. En la década de 1980, Kagan mostró que era posible manipular reacciones —con distintos tipos de catalizadores— para producir un exceso de una forma especular frente a la otra. En muchas reacciones, en cambio, se obtenían cantidades similares de ambas.
Soai desarrolló después una reacción en la que el producto actúa como catalizador y favorece la formación de más producto. Conocida como reacción de Soai, permitió obtener selectivamente una de las dos formas especulares. Este avance llevó más lejos la posibilidad de dirigir la síntesis hacia una variante molecular concreta.
Importancia para los fármacos y otros productos
Las formas especulares también pueden tener actividades distintas en el organismo. En el desarrollo de fármacos, una variante puede producir el efecto buscado y la otra actuar de otra manera o causar efectos secundarios. Por eso, controlar cuál se fabrica resulta importante para diseñar y producir medicamentos; las herramientas de síntesis asimétrica también son relevantes para obtener aromas, fragancias y nuevos materiales.
El reconocimiento distingue así tanto el avance en el control de reacciones químicas como su utilidad para estudiar la quiralidad y orientar la fabricación de moléculas.